Una persona, un instante
El soldado estadounidense Macarthur está a segundos de alcanzar la costa de Normandía. Antes de llegar coge su pequeño diario de dentro del bolsillo de su chaqueta de guerra, lo abre mientras todas las gotas de lluvia caen sobre sus hojas y logra sacar una foto de su mujer, por si la ve por última vez. La lancha se frena y alcanza la costa de Normandía, al abrirse las compuertas empieza una lluvia de disparos donde acaba muriendo la mitad de la tripulación, y el general rápidamente comunica que bajen por los lados.
Macarthur cae al agua y nota como el agua helada le sube hasta el torso, y el cuerpo al instante se le congela. Al dejar atrás la lancha siente como si hubiese cruzado un límite sin retorno. Frente a él se le abre una playa de arena negra y removida por culpa de las explosiones, con cuerpos sin vida, restos de hierro y madera. Rápidamente logra resguardarse en una trinchera natural provocada por una explosión, de fondo se escucha un ruido aplastante y constante, las ametralladoras alemanas disparan sin descanso mientras las balas caen en la arena y el agua. Junto a este alboroto se escuchan órdenes de generales confusas y gritos desolados de soldados con heridas incurables. A Macarthur le cuesta respirar, el aire es una mezcla de pólvora y humo provocado por la artillería pesada, cuando respira nota una punzada en el pulmón como si fuera una astilla.
Macarthur ve a su pelotón detrás de un coche militar blindado, resguardándose de las balas y granadas que lanzan los artilleros alemanes. El soldado se decide y avanza. Mientras corre hacia ellos debajo de una ráfaga de balas, nota como su casco oprime su cabeza, la chaqueta llena de agua y botas llenas de fango se le pegan al cuerpo y le pesa.
Macarthur está a punto de llegar, sus compañeros le señalan con la mano y le dicen que se tire al suelo, pero él no los escucha ya que el sonido de las bombas aéreas y las balas eclosionando con la arena y los metales se lo impide. Pero entonces, en medio de todo ese ruido, los logra entender: una granada está parada delante de él. El soldado se queda helado, en lo que parece un instante eterno, empieza a recordar aquellos momentos pasados tan felices que vivió en su infancia, y con su mujer. En un segundo, todo se vuelve negro, y el cuerpo sin vida del soldado cae al suelo, hundiéndose en un charco, y las gotas de lluvia caen sobre el cadáver de lo que antes fue una persona.


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